Con espíritu fraterno y solicitud paternal, los Padres del Santo Sínodo de Antioquía, presididos por Su Beatitud Juan X, reanudaron las sesiones de la decimosexta sesión sinodal.
La situación general en la patria y en la diáspora ocupó el primer lugar en el orden del día de esta cuarta jornada, así como las consecuencias que esta situación tiene para nuestros fieles y nuestras comunidades en las distintas diócesis extendidas por estas regiones. Los Padres conocieron las repercusiones políticas, sociales y económicas derivadas de dicha situación y deliberaron sobre algunas de las cuestiones jurídicas, sociales, litúrgicas y de otra índole que enfrenta la Iglesia, tanto en la patria como en los países de la diáspora.
Asimismo, los Padres del Sínodo analisaron la situación del sur del Líbano, gravemente afectado por los acontecimientos. Recibieron información sobre su realidad a través de un informe presentado por el pastor de la diócesis, Metropolita Elías Kfoury, y decidieron contribuir, en la medida de sus posibilidades, a atender las necesidades existentes.
También abordaron el tema de los jóvenes y de las vocaciones sacerdotales y monásticas, especialmente en los países de la diáspora.
El Santo Sínodo aprobó, además, una modificación de la Ley de Estatuto Personal y de los procedimientos judiciales del Patriarcado de Antioquía y de todo Oriente.
Los Padres reafirmaron el papel de los laicos y su participación activa en la vida de la Iglesia a través de los consejos, organismos y comisiones eclesiásticas, cuya organización está regulada por la Ley de Consejos Parroquiales, Organismos y Comisiones Eclesiásticas.
Los Padres también trataron el tema de los medios de comunicación, la transformación digital y las redes sociales, así como sus repercusiones en la vida eclesial y en el servicio pastoral. Tras el debate, y dada la importancia de esta cuestión, se decidió profundizar en su estudio y analizar su potencial como una oportunidad para la evangelización, la enseñanza y la manifestación de la unidad del testimonio ortodoxo.
Finalmente, los Padres del Santo Sínodo elevaron sus oraciones por el descanso eterno de las almas de quienes fallecieron con la esperanza de la resurrección y de la vida eterna, a raíz del atentado terrorista perpetrado hoy contra la iglesia de San Jorge, en la provincia de Karak, Jordania. Expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y pidieron por la pronta recuperación de los heridos.
El Santo Sínodo concluirá sus activiadades mañana.